Imago lacus

The picture above was taken by a dear friend, the American poet Debra Kang Dean (please do not use it without permission). I met Debra three years before, when I went to Walden to work with his late husband Brad, a great Thoreau scholar. Once we spent hours tracking this quotation: "Some men go fishing all their lives without ever realizing it's not fish they are after." We concluded that Thoreau never wrote it, but si non è vero...

Saturday, January 29, 2011

Oro bare / Todo en calma

Sigo disfrutando con Ibai Iztueta, un poeta vasco que no conocía hasta que Angel Erro me habló de Oro bare. Es lo que tienen los libros de poesía: nunca terminas de leerlos. Si son buenos, cada vez que vuelvas te encontrarás con algo nuevo. Algo así dice este poema suyo tan donostiarra, que sólo voy a atreverme a traducir en parte:

LA PRIMERA VEZ

Siempre parece haber una.
Pero, a decir verdad, todo es primera vez.
Pues cualquiera podría ser la primera.

La primera segunda vez.
La primera 5736ª vez.

Fíjate en las olas.

[...]

LEHENENGO ALDIA

Ba omen da beti bat.
Baina, egia esan, dena da lehen aldia.
Edozein aldi izan bailiteke lehen aldia.

Lehenengo bigarren aldia,
5736. lehenengo aldia.

Begira olatuei.
Azkeneko aldien urrautsetatik
dira hegaztiak bezala jalgitzen
lehenengo aldi apartsuenak.

Hau dut nire lehenengo hogeitazortzigarren uda.
Murgil gaitezen, lehenengo aldiz, eta senti

uraren barrunbe biguna
xularmeak oro babesten.

Mintza hautsiz erdi gaitezen eguratsera gero,
lehenengo aldiz,
eta jantzi brisara, hari finekiko alkandora bailintzan.

Itsasertzean zutik
beti da lehenengo aldi bat
fenix akuatikoen heriotza
eta jaiotza tai gabea miresteko.

Ibai Iztueta
Oro bare (Utriusque Vasconiae, 2008)

3 comments:

  1. Gracias por la traducción, creo que me gustaría mucho el poema si pudiera disfrutar la poesía en otro idioma (muy a duras penas puedo en catalán)

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  2. Fíjate en las olas.
    De las cenizas de la última vez
    se alzan como un ave
    las primeras y espumosas veces.

    Este es mi primer vigésimo octavo verano.
    Sumerjámonos por vez primera y sintamos
    del agua el blando interior
    en todos nuestros poros.

    Rota la membrana demos a luz la atmósfera,
    por primera vez,
    vistámonos la brisa como una camisa de hilo fino.

    En pie junto a la orilla
    siempre hay una primera vez
    para admirar del fénix acuático
    la muerte y el nacimiento infinito.

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