Imago lacus

The picture above was taken by a dear friend, the American poet Debra Kang Dean (please do not use it without permission). I met Debra three years before, when I went to Walden to work with his late husband Brad, a great Thoreau scholar. Once we spent hours tracking this quotation: "Some men go fishing all their lives without ever realizing it's not fish they are after." We concluded that Thoreau never wrote it, but si non è vero...

Thursday, March 1, 2012

El erizo (2): Ser un otro

No soy filólogo ni crítico literario; escribo esto porque soy lector. Cuando lo leo, y también cuando lo rememoro, o cuando lo escucho convertido en canción por Ruper Ordorika, Trikuarena nos pone en la piel del erizo. Como en el famoso “je est un autre” de Rimbaud, la literatura efectúa una metamorfosis, nos permite convertirnos en otra cosa y por un momento uno es otro yo. Gracias al poema revivimos un día en la vida de un bicho, el último, desde que despierta en su nido de hojas secas hasta que muere atropellado por nuestro coche.

Para hacer su magia, el poema emplea varios recursos característicos de la obra de Atxaga: la personalización de animales no humanos, las enumeraciones, el simbolismo, la exaltación de palabras que no suelen ir con mayúscula (Rana, Caracol, Araña, Gusano, Insecto), la narración en tercera persona, las referencias a la antigüedad; el erizo está tan seguro de sus púas “como pudo estarlo un guerrero de su escudo, en Esparta o en Corinto”, y esa comparación dice mucho acerca de su fragilidad, de su valor patético.

Hasta situarnos brutalmente en la estrofa final, el poema se desarrolla en un presente inmemorial, ese tiempo de la naturaleza en el que antiguas leyes prohíben a los erizos ver las águilas, el sol y los cielos azules. Esas simples normas que componen su vida mental han proporcionado a los erizos todo lo necesario para sobrevivir durante milenios. Son animales de pocas palabras. Veintisiete, para ser exactos. Y tal vez sea su precisión, la ausencia de abstracciones o conceptos vagos, lo que ha permitido a este poema admitir tantas interpretaciones y, siendo un otro, ser ya un clásico.

3 comments:

  1. Yo juraría que el erizo nocturno de nuestro jardín urbano ha evolucionado y conoce, al menos, una palabra más:
    mendrugo,
    (pues rapidamente devora el pan que han dejado los pájaros diurnos).

    El título de la entrada me ha hecho recordar la variante que leí en uno de los libros de Agustín García Calvo:
    No se trata de ser otro, se trata de ser cualquiera.

    ReplyDelete
  2. No es que los erizos se hayan arrimado a nuestras ciudades, somos nosotros los que les hemos comido el terreno. Pero, como los zorros que hoy medran en las pistas de los aeropuertos, creo que saldrán adelante, con o sin nosotros.

    Gracias, Kepa, qué curioso lo de cualquiera, ayer mismo Trapiello comentaba algo similar (vía Pessoa) en su blog:
    http://hemeroflexia.blogspot.com/2012/03/yo-es-cualquiera.html

    ReplyDelete
    Replies
    1. Pues sí, Antonio, pura casualidad.
      Mi fuente es el "Sermón del ser y no ser" de AGC.

      Delete