Imago lacus

The picture above was taken by a dear friend, the American poet Debra Kang Dean (please do not use it without permission). I met Debra three years before, when I went to Walden to work with his late husband Brad, a great Thoreau scholar. Once we spent hours tracking this quotation: "Some men go fishing all their lives without ever realizing it's not fish they are after." We concluded that Thoreau never wrote it, but si non è vero...

Monday, April 2, 2012

Experimentos (y 2)

El primer poema de un libro (y más si es el primer libro del autor) es siempre muy significativo, pero supongo que no lo hubiera traído aquí si no me gustase tanto. Y supongo que en parte eso tiene que ver con su estructura clásica y con el hecho de que se resiste a dar malas noticias. La estructura facilita la lectura y el mensaje invita a seguir experimentando.

Las tres estrofas se corresponden con la división clásica planteamiento-nudo-desenlace. En la primera se plantea el experimento desde unas coordenadas concretas e identificables (un yo, un huerto, un puñado de tierra) y nos permite reproducirlo a su vez, pero en diferido. Ya no hace falta tragar esa tierra para asimilar la enseñanza del poema: nos basta con leerlo. En la segunda se pasa de un plano literal, a ras de suelo, a los resultados del experimento, que nos llevan a “palabras mayores” [hitz larriak] pero que el poeta aparta a un lado (con ese sentimiento de urgencia tan propio de los poetas) porque no hace falta tragar tierra para descubrir que “soy portador de vida”: esa es la verdadera enseñanza. En la tercera estrofa se concluye la responsabilidad que trae consigo el descubrimiento, la necesidad de defender esa tierra o polvo que somos a sabiendas que no durará mucho. Como en tantos otros poemas vascos, esas líneas finales admiten una doble lectura político-lírica: una interpretación colectiva a la vez que otra individual, más irónica y leve. Porque “no todo es tan cansino. Por un momento / también es grato [atsegina] este ser geografía”.

El poema comienza rompiendo una de las normas de higiene básica inculcadas por todos los padres (no ingerir objetos) pero consigue dar la vuelta a la situación y dejar un paradójico buen sabor de boca que incita a seguir leyendo, algo que todo primer poema debe saber hacer. Hay una renuncia (menos es más) a utilizar artificios verbales, porque el propio experimento ya es lo suficientemente poético: “puedo dejar crecer un árbol en mi interior / y ser sin necesidad de metáforas / la sombra de alguien”. Ser tierra en conflicto, ser mapa en disputa, y sin embargo ser capaz de dar sombra, protección y cobijo a unos habitantes más o menos felices.

No comments:

Post a Comment