Imago lacus

The picture above was taken by a dear friend, the American poet Debra Kang Dean (please do not use it without permission). I met Debra three years before, when I went to Walden to work with his late husband Brad, a great Thoreau scholar. Once we spent hours tracking this quotation: "Some men go fishing all their lives without ever realizing it's not fish they are after." We concluded that Thoreau never wrote it, but si non è vero...

Saturday, December 22, 2012

Reticencia y madurez (Bitan esan beharra, 1)

Además de la variedad de formas, registros y alusiones (en un arco que recorre desde clásicos del budismo a letras de The Smiths), la relativa frecuencia con que aparece la palabra “ataraxia”, o la importancia que otorga a la luz, lo que le hace ser uno de los pocos poetas “atmosféricos”, si no el único, que escribe en euskera, de la primera parte del libro de Rikardo Arregi me ha impresionado esa ecuación que la encabeza, vida = arte.

Pondré dos ejemplos. El día de la presentación leyó un único poema, titulado “El poeta acepta por fin una petición”. Reconozco que me emocioné, tal vez porque es un poema viajero que rinde homenaje a su vocación pero lo hace de manera reticente, con cierto humor tongue-in-cheek. No arruinaré la peripecia, pero hay un verso en el que confiesa que “Tenemos demasiados pájaros y mariposas / en la literatura vasca.” No le falta razón; hay que ver qué partido le hemos sacado a los bichos alados, desde Artze (vía Mikel Laboa) a Atxaga (vía Itoiz). Y, con todo, el poema levanta vuelo y se une a su bandada de mariposas, blancas y corrientes:

Gaur azkenean amore eman dut
eta poema idazten dizuet.
Euskal literatura modernoak
barkatuko dit erori izana.
Mesede bat baizik ez dut eskatzen:
segi, segi agertzen edonon, edonola,
segi, segi agertzen,
tximeleta txiki zuri arruntok.


El yo poético se acepta reticentemente pero se acepta, consciente de su tradición, de pertenecer a un colectivo de gente que escribe de una determinada manera sobre un determinado elenco de objetos y sobre los temas de siempre: el amor, la vida, la muerte. No es tarea fácil, ni de hacer ni de reconocerse en ella. Por eso en otro poema, el titulado “Gay poesia”, el poeta menciona la desazón (ezinegona) que le produce leer o traducir o escribir poesía, hasta el punto de que “a menudo no sé qué me avergüenza más, / la palabra poeta o la palabra marica”. La poesía, al menos por aquí, tiene mala reputación. La norma social es heterosexual y prosaica. Si, como escribió Angel Erro, “el poeta siempre se encuentra en diglosia”, el poeta gay sufre doblemente esa situación. Y si escribe en euskera ya ni te cuento...

Pero no nos quedemos sólo con las malas noticias, porque el poema no termina ahí, y de hecho el verso más importante es el que viene a continuación, donde se pregunta entre paréntesis si debería decir lo anterior en tiempo pasado. O sea, que en el momento de escribirlo el poeta ya no se avergüenza de esas dos palabras del titulo. Eso es madurez: aceptarse a uno mismo, incluyendo esas etiquetas siempre incómodas pero que al cabo definen más o menos lo que uno es o hace (ser es hacer). Más aún: eso es madurez, porque en esa aceptación también caben las dudas; la afirmación se hace entre paréntesis y un símbolo de interrogación. Aceptarse a uno mismo, sin miedo a esas palabras que hablan de uno, pero también sin falsas seguridades: aceptar las dudas como se aceptan los miedos.

Y ahora que caigo: eso es algo que ya estaba tanto en el budismo (y en el estoicismo, que tanto se le parece) como en The Smiths...






3 comments:

  1. Kriptikoegia niretzat gaurko sarrera. Xalotasunaren atzetik, agian beste zerbait dago.

    Bigarren atalaren zain.

    Bitartean, primeran pasatu jaiak eta egun arruntak!

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  2. baita zuk ere! Bai, aipatzen ditudan poemak irakurri gabe sarrera ulergaitza dela nago. Kopiatuko ditut egun batean; bitartean, testuinguru gehiago hemen: http://paperekoa.berria.info/plaza/2012-12-23/035/001/bizitzaren_artea_poematua.htm

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