Imago lacus

The picture above was taken by a dear friend, the American poet Debra Kang Dean (please do not use it without permission). I met Debra three years before, when I went to Walden to work with his late husband Brad, a great Thoreau scholar. Once we spent hours tracking this quotation: "Some men go fishing all their lives without ever realizing it's not fish they are after." We concluded that Thoreau never wrote it, but si non è vero...

Tuesday, May 21, 2013

Literaktum

Impulsados por la lluvia caída durante todo el día, la cinta transportadora del río nos llevó a la Kulturetxe de Loiola. Ahí nos juntamos los incondicionales de la poesía y yo respiré tranquilo. No leer en Benartegi tiene sus ventajas, porque el picnic de otros años guardaba cierto parecido con la escena final de los tebeos de Asterix, y ya sabéis cómo termina allí el bardo...

Koordinazioan zein itzulgintzan Eli Tolaretxipik egindako zubilanei esker, azkenean topo egin nuen Katerina Iliopoulou eta Agnès Agboton poetekin. Beren poemen aurrerapen bat:

Ma kissimi gblo
ohgi susu gò nun tché
kpo tchidi adulè.


No me beses
que siento llena mi boca
de cuchillos como dientes.

(Agnès Agboton, Canciones del poblado y del exilio)

Las traducciones de Eli hacían de contrapunto a la música del gun de Agnès y a la del griego contemporáneo de Katerina. I was impressed by her poems, specially those told using Mister T's persona as a medium. This one, translated by Konstantine Matsoukas, is all about writing and reading poetry (that is, about encounters with a dangerous siren):

The sheets are white pages.
Each night he writes, tirelessly.
Feverishly filling them
as they say poets do.

But in the morning the sheets are wild animals.
They are waves, a savage ocean undulating.
And from its depths a little siren often rises.

She softly looks at him and then
she takes out her eyes and offers them to him.
Two green glass marbles.
Mister T. doesn’t dare reach out.
But how he longs for their coolness and how his fingers
sway like sea-weed.
To touch them.

Her eyes would suck up all the dust
which is the hourglass of time.
They would turn blood into water
and lime walls into crystal.

Her offer is pending
but Mister T. keeps postponing it.
Who can bear to live in a transparent house?

(Katerina Iliopoulou)

A pesar de que hacerlo te condena a vivir en una casa transparente, yo leí algunos poemas ya publicados, tanto en euskera como en castellano, y otros menores de edad, también en inglés. Y recordé cómo empecé a escribirlos: regresaba de Madrid en autobus una noche y sólo tenía para leer una novela de Javier Marías, Fiebre y lanza. Y allí leí esa frase sobre el aurresku, la que me llevó a escribir su apología y todo lo demás. Como hay una referencia al sirtaki, una danza griega, para que Katerina lo entendiese lo leí también en la versión de Elizabeth Macklin. Supongo que todos tenemos un par de poemas-talismán, que sentimos que han conectado especialmente con algunas personas. El del aurresku, junto con Suetena, son dos de los míos, y significan cosas muy distintas para gente diferente.

Ura eta ibaia dira poesia unibertsalen maiz erabili izan diren metaforak. Geure bizitzari buruz urarekin mintzo gara gizakiok, aspalditik. Antzinako Greziako Pindaroren “Oda Olinpikoa”ren lehenengo hiru hitzak hauexek dira: “Ura da onena” (ἄριστον μὲν ὕδωρ, áriston mén hýdor en griego clásico). Edo, hurbilago, buruz ikasten genituen Jorge Manriqueren Kopletan bezala, “Nuestras vidas son los ríos / que van a dar en la mar, / que es el morir”. Geroztik ibaiak bihurtu dira bizitzaren metafora. Tradizio hori kontuan harturik, solasean aritzeko borondatearekin edo pixkat kontra egitearren, “Autohidrografia” irakurri nuen.

En Literaktum siempre hay músicos y música. La relación entre poesía y música es universal, pero en mi caso (y supongo que en el de muchos de los que estaban allí) esa relación para mí tiene un nombre propio, el de Leonard Cohen, así que leí un pequeño homenaje construido en torno a unas líneas de su canción The Future.

Para terminar: este es el año internacional de la cooperación en la esfera del agua, y ya que habíamos hablado de un río, tocaba hablar del mar. Terminé con "Gabarrón", que es uno de los últimos que he escrito en castellano, un mes de septiembre en un lugar no muy lejano, en compañia bastante cercana. El poema habla de una experiencia solitaria, pero compartirlo all lo convirti en algo común y hasta cooperativo, si es que conseguí que sobre él cada uno proyectase su propia experiencia. Así al menos lo intenté:

There is still some sun lightning over
La Concha's best orthodontic smile

but here in Ondarreta
the green is as dark as the moss
over the stones in the frontier
between the beach and this fine and cold
dusk reflecting blue oil
while I get into the sea
and move forward swimming walked
four meters on the waters and the sand
upon which my city was built
I keep on swimming caressed
I am being crowned by algae
marooned inhabitant by a while

on this raft
softly bobbing
on the waves
 

and to feel that one belongs
and not to belong to all this.


Fotos (c) Morella Muñoz-Tebar

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