Imago lacus

The picture above was taken by a dear friend, the American poet Debra Kang Dean (please do not use it without permission). I met Debra three years before, when I went to Walden to work with his late husband Brad, a great Thoreau scholar. Once we spent hours tracking this quotation: "Some men go fishing all their lives without ever realizing it's not fish they are after." We concluded that Thoreau never wrote it, but si non è vero...

Thursday, December 5, 2013

La otra vida de los escritores

Ur Apalategi (París, 1972) recibió en 2011 el Premio Euskadi de literatura por este libro, originalmente titulado Fikzioaren izterrak, que acaba de aparecer en castellano traducido por Angel Erro (con un cuento de menos, prescindible quizá por tratarse de un mini-thriller de interés más local sobre el fallo del citado premio). En la presentación del libro este martes, Iban Zaldua (también premiado este año por su ensayo Ese idioma raro y poderoso) proporcionó todas las claves para entender la aportación de Apalategi a la literatura vasca actual; mientras espero a que Zaldua publique esa introducción, dejadme decir que hacía mucho que no devoraba en una tarde seis cuentos seis con tanto placer.

“La otra vida” es el single que abre y titula el conjunto (no mera antología, sino un libro con unidad temática) con uno de esos relatos perfectos que te hacen volver a la primera página una vez llegas al final. Anuncia el leit motiv del libro: la “otra vida” de los escritores en sus obras y sobre cómo ésta vuelca sus (nuestras) expectativas con un giro imprevisto. La tensión emocional de este primer cuento queda aliviada por el tono ferozmente paródico del segundo, “Último fandango en Buenos Aires”, que también trata sobre escritores, sus pasiones ocultas y la implacable lucha entre generaciones literarias.  Y digo “escritores” en el sentido no epiceno del término, porque los personajes principales de todos los cuentos son hombres que escriben / traducen / respiran literatura, y eso lo convierte en un libro muy masculino, agridulce y agónico pero sin perder la lucidez, porque esos hombres alcanzan cierta lección o verdad al final de esas otras vidas (que también son las nuestras). Aunque sea al precio de la ruptura o el abandono de lo que antes tenían por su identidad.

No soy crítico ni siquiera escritor, pero parece que vivimos en un buen momento para el género breve.  Me gustan estos cuentos porque en ellos nada es lo que uno supone: hay quien no pareciendo gay acaba por salir del armario, y viceversa; parejas improbables que se buscan en congresos de literatura practican el amor cortés, mientras que matrimonios con hijos dirimen sus diferencias en sesiones sadomaso en las que no falta el bilingüismo. Acaso porque no hay manera de irse a la cama sin la lengua (y la historia que trae consigo), estas ficciones suenan muy reales, al menos leídas desde el País Vasco. Puede que las historias hayan sustituido a la Historia, pero aquí sabemos bien que intentar sincronizar ambas a la fuerza puede traernos pesadillas como la del tercer cuento, “Dos cartas a la posteridad”.

No quiero incurrir más en esa simplificación que a menudo se practica desde las lenguas grandes hacia las pequeñas, que es el tema del último cuento, precedido por la inolvidable “Vespa dorada”, tal vez el más cortazariano o ibanzalduesco de los seis. Así que sólo os digo que si no pudisteis disfrutar de Fikzioaren izterrak, lo mejor de la narrativa vasca contemporánea desde Atxaga a Saizarbitoria os está esperando en este pequeño libro, imprescindible para entender una literatura que comparte referencias con todo el mundo (aunque sea un tiempo en el que la literatura ya no es lo que era, y tenga que hibridarse con el pop, el cine y el ensayo) pero que jamás había estado tan viva.

Ur Apalategi Idirin
La otra vida (Utriusque Vasconiae, 2013)

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