Imago lacus

The picture above was taken by a dear friend, the American poet Debra Kang Dean (please do not use it without permission). I met Debra three years before, when I went to Walden to work with his late husband Brad, a great Thoreau scholar. Once we spent hours tracking this quotation: "Some men go fishing all their lives without ever realizing it's not fish they are after." We concluded that Thoreau never wrote it, but si non è vero...

Thursday, May 29, 2014

Bombonas

Bum, bum, bum, ¿será un ariete en las puertas del sueño, será que llama la vida? Me gusta cómo se presentan en la calle, me gustan porque acallan de repente el gorjear de los teléfonos móviles, y en la jungla intangible de los unos y los ceros se golpean el pecho con la más antigua semántica del mono para decir su presencia. Me gustan porque suenan pero a mano, a cuerpo humano, y hasta su nombre suena a boca llena: bombona, bien buena, summum bonum en algún latín universal de las orejas que aún entienden alborotados los niños y los perros. Y porque aún se les llama a voces, aunque ya tengo un vecino que manda un fax; es que le avergüenza asomar el cuerpo al alféizar de una voz, ¡butano!, y que le vean que está esa cosa tan grave y pesada, vivo. Me gustan las bombonas porque son un cuerpo, rechoncho y henchido, cuando ya ni el gas natural es pedo sino problema en una comunidad de intestino en lo universal, organigrama de tripas a rosca por las paredes de un leviatán con la cabeza a pájaros parabólicos y las entrañas de ladrillo fermentando silencios. ¿Y ese escándalo de risa fácil que irrumpe con labios de naranja en el sagrario del visillo y el retrato? ¡Putano, putano!, repiten burlonas las ventanas... Me gusta la bombona porque va de casa en casa y ninguno se la queda, aunque la usan todos, y la esconden en la terraza como a pecado inevitable de la carne y el pescado. Las demás cosas la miran con desprecio, porque ellas sí tienen dueño y casa para siempre; sólo las pesetas olvidadas por las repisas le dirigen la palabra, porque ellas nacen viejas y sabiendo de vertederos y vientos por las calles, y lo que vale en su custodia erizada de antenas el cuerpo místico del ciudadano, con su televisión, su teléfono y su teletacto con que todo se le alcanza. Y saben que aunque funcionen les sale en el centro a veces un bulto rechoncho y mudo que no se sabe qué es, pero se acaba, y corre al balcón a avisar que existe de una voz que es golpe de mundo en las costillas, huecas como una bombona de butano.

Reny Poch (José Luis Arántegui)
Columnata (Del Lunar, 1999)
Picture by Hari Seldon [Public domain], via Wikimedia Commons

4 comments:

  1. ¿verdad que sí? A mí me interesa especialmente por razones familiares (soy hijo legítimo de butanero, y me he pasado muchas vacaciones entre bombonas, con mi padre y mi tío arriba y abajo por Marrutxipi, Lezo, Egia, Rentería, dos Pasajes y Bidebieta. Pero al margen de eso Arántegui es un tipo genial, traductor de Karl Kraus y profe de psicología en los tiempos de Zorroaga. Luego se puso de traductor (o "trujamán" como decía) por su cuenta y le perdí la pista...

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  2. "(...) soy hijo legítimo de butanero (...)".

    A mí también me gusta el escrito y la forma en que dices lo que te une a la bombona.

    Es una alegría leerte.

    ¡Buen día!

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  3. Alegría que me devuelves duplicada al verte por aquí. Gracias por el cello en tu blog. ¡Buen fin de semana!

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