Imago lacus

The picture above was taken by a dear friend, the American poet Debra Kang Dean (please do not use it without permission). I met Debra three years before, when I went to Walden to work with his late husband Brad, a great Thoreau scholar. Once we spent hours tracking this quotation: "Some men go fishing all their lives without ever realizing it's not fish they are after." We concluded that Thoreau never wrote it, but si non è vero...

Tuesday, March 22, 2016

Birding in Iruñea

El pasado sábado tuvimos sesión continua en Pamplona, presentando las aves de Thoreau en Katakrak por la mañana y en Walden por la tarde. Volar es un libro que pide aire, y se lo estamos dando con muchas ganas; es un privilegio aprovechar la ocasión para conocer a la gente pajarera de aquí y allá.


Pongo aquí las seis aves a las que aludimos en la presentación de Katakrak; todas corresponden a pasajes memorables del libro. Gracias a Hedoi Etxarte, tenemos la presentación grabada en audio. Pongo al pie un fragmento de lo que leímos.


Lo que llamamos salvajismo no es más que una civilización distinta de la nuestra. El busardo evita encontrarse con el granjero, pero en cambio busca el acogedor refugio amistoso del pino. Y del mismo modo que nunca se dignará arrastrarse por un corral, siempre le gustará planear sobre las nubes. (16 de febrero de 1859)


El canto de estos pájaros era tan continuado que al final solo te dabas cuenta cuando dejaban de cantar. (10 de julio de 1858)


Oigo cantar alegremente a un zorzal robín desde una rama del bosque, bajo la lluvia, en un paisaje que ahora se ha vuelto desolado y agreste. Su canto forma un contraste extraordinario que resarce de la tormenta. Es como si la naturaleza dijera: «Tened fe, yo sé hacer estas dos cosas». (21 de abril de 1852)


Cuando vuela entre el follaje verde parece que fuera a incendiar las hojas. [...] me siento transportado, ya que este no es el bosque por donde suelo caminar cada día. El pájaro logró que Concord se hundiera en el recuerdo. (20-23 de mayo de 1853)


Oigo el chillido del añapero y el canto de un chotacabras. [...] Al volver a casa a través de las tierras de Hayden huelo el humo que arde en el prado. Me gusta ese olor. Es el humo de mi pipa. Me estoy fumando la tierra. (14 de agosto de 1854)


Los lugareños han salido al exterior, y todos los que tienen que trabajar en el campo están contentos. Voy por Sleepy Hollow hacia Great Fields. Me apoyo en una valla y escucho el aire, que parece líquido con los gorjeos de los azulejos.  (15 de marzo de 1852)

Y aquí una foto de otros dos pájaros a las orillas de Walden (la librería), cortesía de Víctor de Pepitas. Pero esa merece entrada aparte.


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