Imago lacus

The picture above was taken by a dear friend, the American poet Debra Kang Dean (please do not use it without permission). I met Debra three years before, when I went to Walden to work with his late husband Brad, a great Thoreau scholar. Once we spent hours tracking this quotation: "Some men go fishing all their lives without ever realizing it's not fish they are after." We concluded that Thoreau never wrote it, but si non è vero...

Saturday, February 27, 2016

Avenirse con el invierno

Sigo trabajando en Walden. A este paso, calculo, terminaré antes de 2054, a tiempo para el segundo centenario. Mi última vacilación ha sido con buffet the winter through, que unos traducen por "abofetear al invierno"; francamente, no termino de imaginar a Thoreau escribiendo eso. Es verdad que buffet y "abofetear" comparten origen, pero el uso de Thoreau no es literal sino figurativo. El caso es que no sabía cómo verterlo hasta que he encontrado un texto de 1854 en el que se usa el verbo como sinónimo de "abrirse paso", "superar obstáculos", etc. Thoreau se imagina resistiendo al invierno, aviniéndose con él.


Podría vivir allí, me dije, y viví allí, durante una hora, la vida estival y la invernal; vi cómo podía dejar correr los años, abrirme paso por el invierno y ver venir la primavera. Los futuros habitantes de esta región, dondequiera que hagan sus casas, pueden estar seguros de que se les han anticipado. Bastaba una tarde para dividir la tierra que daría frutos, leña y hierba, y para decidir qué ejemplar de roble o pino dejaría crecer ante la puerta y desde dónde apreciar mejor el árbol caído; pero luego lo dejé ahí, pues somos ricos en proporción al número de cosas que podemos permitirnos dejar en paz.

Media docena de aforismos

Tomados de la genial compilación de Enrique García-Máiquez, Palomas y serpientes. Podría poner muchos más pero estos son los que mejor recuerdo un mes después de leerlos por primera vez.

Lo contrario de un aforismo es tener sueño.

*

Se reconoce a los grandes porque siguen creciendo.

*

Cuando uno se arrepiente de haber sido bueno, fue tonto, no bueno.

*

Le temo al pasado. Ataca por la espalda.

*

La lentitud de las ceremonias ya es un sacrificio.

*

Escritor original no es el que no imita, sino al que imitan.

Monday, February 22, 2016

Dos poemas de Rafael Pérez Foncea


CRISIS DE IDENTIDAD

Yo que me desbarato y ardo entre los papeles
buscando la cadencia, la relación, el nombre,
un ejemplar cualquiera de nuestra especie, un hombre
que piensa, duerme y sufre su trama de babeles.

Yo que me subo en lentos autobuses y trenes
plagados de congéneres que habitualmente ignoro,
yo que escribo poemas, que dilapido el oro,
yo que ensalivo tanto cuando ando entre sartenes.

Yo que soy en fin todo lo que tengo en el mundo
esta noche de invierno y muchas otras noches
de insomnio como esta, pobladas de fantoches

y de electrodomésticos de zumbido iracundo
resulta que no existo, soy moléculas, cosas
que funcionan sin mí, no “yo”, como las rosas.

(publicado en Mangolele, 2008)


POÉTICA

Era también, si no principalmente,
mantener la mirada curiosa de un chiquillo,
la ilusión de accionar un picaporte
hasta el que casi, casi no llegaba.
Y era el sonido mágico
que hacían las palabras en su oído
(a veces repetía una hasta que perdía
todo significado).
Era hablar con el mundo como nunca
le era posible hablar con las personas.
Hablar con una voz, un ritmo y un discurso
más libre, más cabal, más meditado.
Su forma de saber lo que decía...

(de Los ojos grandes, 2014)

Sunday, February 21, 2016

Mangolele

Hablábamos ayer de la hospitalidad del Bretón, en la que incluyo el hecho de ser el único café que, además de azucarillos literarios, tiene un retablo o Hall of Fame con las publicaciones que han ido creciendo a su sombra. Un templo --poniéndome tópico-- en el que además del café no falta el vino, así que no me ha sorprendido ver la profusión de poemas sobre ese tema en las páginas de la sin par revista Mangolele. Pongo aquí dos que me han gustado especialmente, de un poeta chileno y otro riojano.


Garrincha falleció alcoholizado entero

lo mismo que Vinicius de Moraes y Tellier.

Algo tendrá el alcohol si a hombres de tanto ser

en la vida y la muerte los contuvo en su alero.



Raymond Carver en cambio abandonó el beber

lo cual decía ser su orgullo más sincero

hablando como se habla, con temblor no somero,

de amante que dejar o rival que romper.



Yo si bien chico bebo como los grandes, pero

ya del beber o no ninguna cosa espero.

No hay dónde ganar, tan sólo en qué perder



si en lo uno y lo otro me siento prisionero.

Al igual que en huir y en ir a mi mujer:

mi amante, mi rival, mi alcohol verdadero.


Adán Mendez (de Fragmentos completos)


Te han surgido, me dicen las malas lenguas,
Unas riojitis purulentas en tal parte,
Que cursan sin dolor y mortifican
Tu fama, Antonio, de monje abstemio.

Perdonarás, sin embargo, que no acepte
Esta noche tu invitación:
Me estoy quitando del olímpico deporte
De levantar el codo, mas acéptame
Esta noche un epigrama más:

“Se equivocó, Claudio, se equivocaba
Quien te puso al frente
Del asunto del vino catalán.
Y si después de tus palabras
Contra el vino de Rioja, no te destituye
Será porque le gustas Aguado”.

Javier Pérez Escohotado (de El vigor tigre de la caballa)

En la próxima pondré un par de Rafael Pérez Foncea, otro descubrimiento de ayer.

Saturday, February 20, 2016

Algo parecido a una boda

Yo de pájaros, la verdad, no sé gran cosa. En la universidad me dedico a la ética, no a la etología; me interesan más los humanos que las aves. Pero he advertido que los humanos a quienes interesan las aves son peculiares, tienen algunas características interesantes para la ética. No quiero decir que sean mejores personas, pero sí suelen ser atentas y muy observadoras. Thoreau es un buen ejemplo. Mi amigo José Ignacio Foronda, otro. Cuando leí sus Días bajo el cielo pensé: kontxo, pero si aquí al lado hay un tipo que está haciendo lo mismo que Thoreau: describir la vida del pueblo como no pueden hacerlo sus habitantes, un poco desde fuera, relatando lo que ve en sus caminatas como si fuera un explorador o un extraterrestre, con esa extrañeza que sólo un poeta sabe transmitir.

Escribí una reseña del libro y, como suele ocurrir, el autor se manifestó. Una cosa llevo a la otra, han pasado cuatro años y ya tenemos otro en la calle: Volar, la edición de las aves de Thoreau que hemos perpetrado José Ignacio y yo para Pepitas de calabaza. Parece que fue ayer cuando nos dijimos: “este libro lo sacamos en 2013”. Diría que la espera ha merecido la pena, si no fuera porque no hemos tenido que esperar nada --el libro ha dado más trabajo de lo esperado, lo acabamos de terminar-- y tampoco hemos tenido penalidad alguna en el camino. Sólo muchos pájaros, de todo tipo. En Volar hay mucho cielo y muchos azulejos, y aunque no están todos los que son, los que están son memorables. No se nos quedó fuera el fragmento en el que Thoreau dice que este pájaro primaveral lleva el cielo a sus espaldas, pero tampoco faltan pasajes otoñales, estivales, invernales y documentales (de la BBC).

No pongo más fotos para no dar envidia, pero lo de hoy en Logroño no ha sido una presentación, ha sido algo semejante a una boda. En duración pero también en emoción y colorido: el Bretón se llenó con familia, amistades y perfectos desconocidos; oficiaba Colo, el padrino era el tío Henry, que prometió venir pero se entretuvo por el camino, también faltó Julián (los peligros de la paternidad), pero Víctor trajo los libros y las arras, y recordamos el pasaje de El señor de los anillos que describe la Tierra Sin Pájaros; Eduardo Jordá estuvo presente en su traducción, en el palmarés del premio Café Bretón & Bodegas Olarra y en las cálidas palabras que le dedicó José Ignacio, la Thoreau Society en el logo de mi camisa, Thoreau en sus pájaros. Leímos seis del libro, intercalando explicaciones diversas e ilustraciones de Audubon. El público aplaudió al final intuyendo que era el final --no había regidor que indicase a la gente cuando aplaudir--, y ese climax nos confirmó que la selección es de antología. Solo fallamos en una cosa: se nos pasó dar la palabra al público, tan ansiosos estábamos por no alargarnos demasiado.

Vino gente estupenda, incluido un profe de arquitectura (a quien no pude contarle lo de la casa de Gropius en los alrededores de Walden) y un niño que no ha cumplido aún el mes de vida; se llama Leonardo y le deseamos muchos pájaros buenos (zori-onak en euskera, dicen) de parte de todos los que hemos tenido parte en este libro. El arte ya lo puso Thoreau. Salvo Leonardo, que asistió tumbado y fue el único que se quedó dormido, el público se sentó alrededor de unas mesas en las que los amigos de la Calabaza colocaron abundancia de canapés y botellas de crianza. Eso yo no lo había visto en ninguna presentación, y he estado en unas cuantas (pero nunca antes en La Rioja, es cierto). En previsión de la noche de bodas, los novios no probaron el vino, pero nunca regreso de Logroño con las manos vacías. Traigo regalos de boda: más libros de Pepitas y un fanzine local que no conocía, Mangolele, “la revista semianual de análisis del percal”.

Mañana pongo aquí algunos poemas de Mangolele, vienen como anillo al dedo.


Wednesday, February 17, 2016

Ravel

Me ha gustado mucho Ravel, de Jean Echenoz, facilitado por mi amigo José Antonio, aunque ya había disfrutado bastante con el primero de la trilogía, el dedicado a Zatopek, que leí en euskera en versión de Gerardo Markuleta. Ya sólo me falta Tesla. Esta versión de Javier Albiñana me ha dejado la misma sensación, lo que confirma la bondad de ambas traducciones.

Es un retrato encantador, de esos que parecen fáciles de hacer, pero no lo son, y que al lector le deja la impresión de conocer al tipo. En mi caso puede que me afecte la cercanía por sus visitas a S. Juan de Luz, o ese gusto tan vasco por la carne muy poco hecha. También me coincidió la lectura con la de otro viaje en crucero, el de David Foster Wallace, y el contraste es revelador: los viajeros postmodernos persiguen hoy en esos barcos la clase de lujo que sólo en tiempos de Ravel, los del modernismo, pudo haberse disfrutado con cierta inocencia.

Pero afortunadamente hay razones más impersonales. Merece la pena detenerse en cómo relata Echenoz las circunstancias de creación del Bolero, tan casuales, dando a entender que los mecanismos por los que se canoniza una obra son inescrutables y desde luego no están en mano del autor, ni tampoco en los del biógrafo. (Algo semejante ocurre en la historia sobre Zatopek, en la que se repite ese pánico moral, la sensación de incertidumbre o inseguridad radical ante lo que uno pueda merecer del destino.) Y no me ha dejado de acompañar también la sensación de que estas narraciones son el ejemplo perfecto del programa estético que Italo Calvino esbozó en sus "seis propuestas para el próximo milenio": Liviandad, Rapidez, Exactitud, Visibilidad y Multiplicidad (Consistencia, la sexta conferencia encargada por Harvard, no llegó a ser escrita).


Wednesday, February 3, 2016

Cuando los poemas son preguntas: entrevista a Jorge Riechmann

[Hace poco menos de 10 años, Jorge Riechmann publicó Biomímesis y le invitamos a participar en el Seminario Abierto de Filosofía, esa institución de mi Facultad. Jon Benito, que también pasó por sus aulas, lo entrevistó en la cafetería de una manera bien original: tras una breve introducción, sometió al autor a fragmentos de sus propios poemas y anotó las respuestas, que luego aparecieron traducidas al euskera en Berria. A petición de Jorge, he traducido sus respuestas; no me he atrevido con la traducción de los poemas que hizo Jon, aunque hubiera sido un ejercicio interesante comparar el original con mi retraducción. En cualquier caso, imaginar las preguntas-poema también lo es.]

Muchos lo conocimos entonces, cuando el grupo Piztiak de Ondarroa le puso música al poema “Verdades con pedigrí” (“Pedigridun egiak”, Argia eta itzala, Gaztelupeko Hotsak, 1998). 

--El grupo Sol Negro también le puso música a una letra mía. Y hace poco hice con un músico de Galicia unas composiciones para piano clásico contemporáneo. Ya veremos si también sale una ópera o una cantata.

Sin música, este jueves estuvo en Donostia - San Sebastián presentando un ensayo.

--He venido a la Facultad de Filosofía de la UPV/EHU en Donostia para participar en un seminario sobre un libro que he publicado recientemente. El libro se titula Biomímesis. Ensayos sobre la imitación de la naturaleza, ecosocialismo y autocontención. Siguiendo la línea que he mantenido hasta ahora, es un ensayo sobre temas ecosociales. Doy algunas ideas para entender las características de la crisis ecológica y para reformar y reconstruir las sociedades industriales. También estudio en el libro otros aspectos de la economía y la sociología ecológicas. Aunque sea un libro de ensayo, hay espacio en él para las cuestiones éticas y estéticas.

--[fragmento de poema]

--Se decía de Gerald Ford, que fue vicepresidente de los EEUU con Nixon, que no era capaz de caminar y masticar chicle al mismo tiempo. Pero la mayoría de las personas podemos hacerlo. Todos tenemos dimensiones diferentes. Para mí la poesía está antes de cualquier otra cosa, también en sentido cronológico. Comencé a escribir poemas con doce o trece años. El interés por la ecología también fue temprano, se me despertó con diecisiete o dieciocho años. Con todo, puedo decir que más o menos todo se organiza alrededor de la poesía.

--[fragmento de poema]

--En ese poema la disposición de los versos permite hacer diferentes lecturas. La poesía es el centro de mi vida. He organizado todo lo demás en derredor. Pero la poesía y la ciencia, o la poesía y todas las demás cosas de la vida, no están aparte o separadas. Me parece que la poesía puede trabajar cualquier tema. Juan Gelman dijo una vez que la poesía contemporánea habla sobre todo de sí misma, de la propia poesía. Pero no hay que olvidar que, además, también habla de todas las dimensiones humanas. Una de esas dimensiones, en estos tiempos conflictivos que vivimos, es la relación que tenemos con el entorno, la relación entre la gente y la naturaleza. Algunos poemas que he escrito tienen mucha relación con la ecología. Para el año que viene estamos preparando una antología de ecopoemas que recogerá los que sobre ese tema he escrito hasta ahora.

--[fragmento de poema]

--Además del seminario de hoy [jueves], el sábado estaré en Bilbao en unas jornadas sobre democracia y participación. Allí me han pedido que lea algunos poemas. Leeré aquellos que describen, trabajan o muestran el conflicto entre la democracia y las estructuras capitalistas. La poesía no tiene unos temas limitados o definidos de antemano. La poesía puede hablar de cualquier cosa. Me parece bien, me parece necesario, que los poemas también hablen de los conflictos políticos y sociales que dividen a la sociedad.

--[fragmento de poema]

--Un libro que he publicado hace poco tiene por título Resistencia de materiales: Ensayos sobre el mundo y la poesía y el mundo. La idea de la resistencia siempre está ahí. Desde que leí la Estética de la resistencia de Peter Weiss la resistencia es una consigna. Sin una conducta de oposición o resistencia, hoy día es imposible vivir en coherencia con algunos valores de respeto y dignidad. Pero aunque esa actitud de resistencia está ahí, hay un riesgo de instrumentalizar la poesía, de ponerla al servicio de ese fin.

--[fragmento de poema]

--La poesía muestra la presencia del mundo, la multiplicidad, la pluralidad, la riqueza inagotable del mundo. La poesía tiene una gran fuerza de revelación, capacidad para examinar, para interiorizar y bucear en la realidad. Y puede perder esa fuerza o habilidad para la investigación si la limitamos a la mera propaganda o difusión de una ideología. Pero no hay que olvidar que el poeta también es ciudadano o ciudadana, que es gente, y que tiene las mismas obligaciones que los demás.

--[fragmento de poema]

--La atención me parece imprescindible para la poesía, para la actividad del poeta. No estaría mal si esa importancia de la atención se extendiera del poeta a la sociedad. La poesía tal vez pueda ayudar en esa difusión. Pero el sentido de la vida es vivir. La vida no tiene sentido más allá de la vida. Y la poesía es una actividad que se recoge en objetos hechos de palabras que llamamos poemas. Está cerca de la vida, del corazón de la vida. Puede ayudarnos a vivir en ese estar cerca de la vida, en esa cercanía, actualidad e interés. Nos puede ayudar en esa búsqueda del camino.

--[fragmento de poema]

--Riechmann. En la raíz de mi apellido está el verbo riechen, que quiere decir olfatear, husmear o rastrear. 

--[fragmento de poema]

--Esa frase es para mí una declaración de principios. Hoy día, la tentación de los artistas y poetas es crear duplicados de la realidad, realidades bis. Tienen mucha fuerza esas realidades virtuales, todas esas realidades paralelas, en las cuales a menudo nos perdemos muy fácilmente. Me interesa la resistencia ante esas actitudes, enfrentarme a ellas. Es necesario.

--[fragmento de poema]

--Los poetas no son ciudadanas o ciudadanos diferentes. Estoy en contra de la idea de poner al poeta sobre un pedestal.

--[fragmento de poema]

--Si creemos en los fines de la democracia y la sostenibilidad ecológica, no se puede admitir la pasividad; el concepto de ciudadanía nos pide una actitud activa y exigente. En una de sus boutades, Oscar Wilde dijo que uno de los mayores problemas del socialismo era que “costaba muchas tardes libres”. Cualquier actividad cívica cuesta tiempo, cuesta muchas tardes libres. En la medida en que es ciudadano, esto también le afecta al poeta en un primer momento. En un segundo momento, no puede renunciar a llevar esa actividad  a la poesía, puesto que como poeta también lo trata de manera personal. Otra cosa es que para tematizar el problema, tome la decisión de poner su obra y sus habilidades  al servicio de esa actividad. Maiakovski sería un ejemplo. A comienzos de la década de 1920 puso su talento poético al servicio de la propaganda comercial de la industria soviética. Los poetas también pueden hacer eso. Hay grandes ejemplos de la colaboración entre poetas y movimientos sociales emancipadores. Pero no deberíamos utilizar o manipular la poesía, no deberíamos pensar que es una herramienta para algo. Otra característica de la poesía es su incapacidad para funcionar como artimaña.  

--[fragmento de poema]

--En los libros publicados en los últimos años he intentado trabajar con poemas largos. Pero esos poemas largos están compuestos de pequeñas unidades. Son casi sentencias. Diría que son microgramas. Pronto se publicará Poesía desabrigada.  Ahí, sin abrigo, sin refugio, estoy más expuesto a las miradas y los ataques. Pero los poetas tenemos que aprender a nadar en profundidades distintas. Tenemos que saber nadar en la superficie, bucear a un metro de profundidad, y más profundo también.


Jorge Riechmann: “La idea de la resistencia siempre está ahí”
(Berria, 11 de junio de 2006) 
[Entrevista: Jon Benito. Traducción: ACdR]